Pintura a la tiza. La famosa Chalk Paint.

Todo el mundo conoce ya la famosa pintura decorativa llamada Chalk Paint, o pintura a la tiza, popular por su fácil aplicación sin lijado previo, y su característico acabado mate debido al yeso que contiene. A mí la verdad que me gusta más lijar previamente las piezas, así se consigue un acabado más duro y tendremos que darle menos manos de pintura.

Pero, ¿sabías que puedes hacerla tú mismo? a veces no encontramos el tono deseado y tenemos que adaptarnos a las gamas de colores comerciales que son bastante limitadas. Nosotros en la tienda, vendemos Chalk Paint de la marca Blaten, que vale 12€ un bote de 500 ml. Pero sólo hay 13 colores.

Pues aquí está la solución! Un bote de pintura acrílica de fachadas, que es la calidad superior (antimoho, antiverdín, lavable ) cuesta sobre 12€ un bote de 750ml., de color a la carta . NCS por ejemplo hay 2000 colores diferentes casi, por lo que seguro que encontramos el que queremos.

Y qué más necesitamos? Pues la receta del chalk Paint es fácil. 1 parte de cola blanca, 1 de escayola, y y 1 de agua. Y por supuesto, 3 partes de pintura del color deseado. Si nos queda muy espesa puedes añadir más agua tibia. Nosotros la hemos utilizado en estos dos ejemplos, una mesita antigua, con Chalk Paint casero de un tono gris azulado clarito, y esta puerta vieja resto de un mueble castellano, reconvertida en un estante para dejar las llaves en la entrada. Ambos en tiza y decapado. ¿Te gustan?